08/05/2020 15:58 Hs.
Educar en tiempos de Coronavirus: Una escuela organizó un campamento virtual para seguir en contacto con alumnos

Con casi 50 días de cuarentena obligatoria por el Covid-19 sobre los hombros, las instituciones educativas de la Provincia siguen funcionando a distancia. Cómo es el día a día en una escuela de Avellaneda que entre clases, campamentos, clases, virtualidades y megas, demostró que, como dijo una vez Fito Páez, la distancia no es alejarse. 

A- A A+

- Por Gabriel Dávila - 

Es sábado a la noche. La escuela Francoise Dolto de Avellaneda parece cerrada. Pero no. Las llaves están guardadas, esperando su momento, es verdad, pero las puertas ahora se abren de otra manera. Una clave de Zoom llega al WhatsApp, como el timbre de entrada y las distancias se empiezan a romper. 

Más de 200 chicos, docentes y directivos del nivel Primario están listos para un campamento virtual. Cada uno desde sus casas y con los elementos que tienen a mano. Enseguida las risas inundan el aire, o el Wifi, mientras tanto, los chicos aprenden jugando y juegan aprendiendo. La excusa es perfecta para vencer el aislamiento y la soledad.

El director de la institución, Mariano Fain, en diálogo con La Noticia1.com, nos cuenta de que van estos días de aprender a la distancia. “Nos encontramos con la necesidad de darle continuidad al poco contacto que habíamos tenido con los chicos. Las clases recién arrancaban y algunos docentes ni siquiera se habían podido conocer con sus alumnos, entonces había que buscar nuevas formas para que nos pudiéramos conocer: Clasroom, Zoom o Dinoid fueron plataformas que nos permitan darle cierta lógica de continuidad”

“El aula es un lugar irremplazable, de eso no hay dudas, pero la función de la escuela de contención y transmisión de conocimientos es indelegable. La escuela y del Estado deben  estar; y hoy más que nunca”, subrayó.

El directivo cuenta que el primer objetivo era cumplir con la franja horaria semanal “tal cual como si fuera presencial”. “La secundaria comienza 7.30 de la mañana, tiene sus recreos, sus cambios de hora, todo se desarrolla de forma habitual, en vivo y con correcciones para que cada una de las áreas cumpla con las expectativas. Igual todos los niveles”.

“Una  vez que fuimos generando y recuperando esa rutina del hacer cotidiano pensamos en generar nuevos espacios. Y ahí empezamos con el campamento virtual, con más de 200 chicos, que se veían a la cara, con fuegos que no eran fuegos, o carpas que no eran carpas, pero gracias a las cuales podíamos compartir tiempo y espacio. Un espacio de escucha, de aprendizaje, de socialización”, aseveró.

Luego del campamento se hicieron noches de literatura de terror o de historias urbanas, bingos, lenguajes de señas y orquestas “Es importante que los docentes entendamos que no cumplimos nuestra función, simplemente elaborando tareas y enviándola a los chicos, creo que la enseñanza se basa en el contacto, la empatía y el vínculo; y eso se construye”.

Y agrega: “Esta realidad nos invita a construir el vínculo de manera virtual, y como docentes tenemos la responsabilidad indelegable de hacerlo”.

Romina Dolto es preceptora y mamá de un chico de nivel inicial. Ella destaca el entusiasmo de los padres y los chicos cuando vieron que a través de esas plataformas se podía interactuar y no solo recibir tarea. “Ver a los chicos entusiasmados. Ver que cuando entramos al Zoom hay un montón ya esperando y que enseguida quieren hacer nuevas cosas, es algo hermoso y que nos llena de fuerza y ganas”.

“Incluso mi nena con dos años se sienta delante de la compu, reconoce a sus compañeritos y a la seño; y se pone a cantar con ellos, es algo realmente hermoso”, agregó.

La preceptora destaca el trabajo del cuerpo docente y directivos “Estamos todo el tiempo detrás de una PC, los docentes en las horas de Zoom para ver si entendieron, si hay que repetir algo e incluso los fines de semana. Si hay que estar un sábado a la noche para que los chicos no se sientan solos ahí está la escuela”.

“Es un momento muy difícil para todos, principalmente para los chicos, así que verlos sonreír, sentirlos cerca y aprender con ellos, para nosotros es mágico”, cerró Romina.

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento puede ser eliminado e inhabilitado para volver a comentar.
La Escuela Francoise Dolto de Avellaneda propuso un campamento virtual con sus alumnos.