El dramático pedido de ayuda de una cooperativa de inclusión de Quilmes que da trabajo a jóvenes con discapacidad
La cooperativa “Juntos en Marcha”, creada por familias de chicos con discapacidad en Bernal, atraviesa una fuerte crisis por la caída de las ventas y denuncia abandono estatal. Pasaron de vender más de 100 docenas de empanadas por semana a apenas 20 y temen tener que cerrar.
La cooperativa “Juntos en Marcha”, creada por familias de chicos con discapacidad en Quilmes, atraviesa una crisis que pone en riesgo su continuidad. Pasaron de vender más de 100 docenas de empanadas por semana a apenas 20 y aseguran que ya no pueden sostener los costos ni garantizar los salarios.
En medio de la caída de las ventas y del aumento constante de los insumos, las familias que impulsan el emprendimiento salieron a pedir ayuda para evitar el cierre del espacio, que nació con el objetivo de generar inclusión laboral para jóvenes con discapacidad.
“Creamos esta cooperativa de inclusión sociolaboral para que ellos el día de mañana tengan un trabajo y puedan vivir de algo que producen. Tienen un montón de capacidades, lo que faltan son oportunidades”, expresó una de las madres que integra el proyecto.
El emprendimiento funciona en la localidad de Bernal y produce empanadas congeladas artesanales. Según contaron, llegaron a vender más de 100 docenas semanales, pero hoy apenas alcanzan las 20. Esa caída impacta de lleno en el funcionamiento del lugar y en los ingresos de los chicos que trabajan allí.
“Hoy el Estado es ausente en su totalidad. Las madres tenemos que salir a hacer esto porque no nos queda otra. Las obras sociales tampoco están pagando las prestaciones”, denunciaron.
Además, explicaron que una acompañante terapéutica continúa trabajando de manera voluntaria pese a que hace tres meses no cobra su salario. “Viene porque lo lleva dentro, pero también tiene que vivir de esto”, remarcaron.
Las familias aseguraron que el proyecto no solo busca generar empleo, sino también construir un futuro para jóvenes que muchas veces terminan la escuela especial y no encuentran posibilidades de inserción laboral.
“Nos llaman un montón de escuelas especiales y papás desesperados. Los chicos terminan la escuela y no tienen absolutamente nada. Los papás no somos eternos y necesitamos generarles un futuro. Por eso necesitamos que los chicos trabajen y puedan vivir de lo que producen”, señalaron en diálogo con el canal C5N.
También cuestionaron el incumplimiento del cupo laboral para personas con discapacidad y apuntaron contra el Gobierno nacional por el recorte de políticas vinculadas al sector.
“A mí me da bronca y me duele escuchar al Presidente hablar así de la discapacidad. Nuestros hijos pueden y mucho. Se merecen una vida mejor y un trabajo digno”, dijo una de las madres entre lágrimas.
Actualmente, la cooperativa necesita aumentar las ventas para poder seguir funcionando. Las empanadas se venden con entrega a domicilio y cuentan con siete sabores distintos. “Si no vendemos, no podemos producir. Ellos cobran un salario y tenemos que garantizarlo”, concluyeron.
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