Equipamiento médico usado: el cruce entre Kreplak y Adorni y qué cambia con la nueva norma
El ministro de Salud bonaerense cuestionó la flexibilización para importar insumos médicos usados y habló de “chatarra sin control”. Desde el Gobierno nacional respondieron que la práctica ya estaba permitida, pero con una reglamentación “de imposible cumplimiento”. Qué decía la normativa anterior, ahora derogada, y qué cambia con la nueva disposición de ANMAT.
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El ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, Nicolás Kreplak, cruzó este lunes al Gobierno nacional tras el anuncio oficial que habilita la importación de equipamiento médico usado. A través de sus redes sociales, el funcionario bonaerense cuestionó la medida y advirtió sobre un posible retroceso en materia de controles sanitarios.
“¿Qué estás haciendo por la salud del pueblo? ¿Inversión? ¿Hospitales? No, algo mucho mejor: se puede traer la chatarra médica que descartan en otros países, pero sin control”, escribió Kreplak, en respuesta a un mensaje publicado por el jefe de Gabimete de Ministros, Manuel Adorni.
En su posteo, Adorni había celebrado la nueva normativa al asegurar que “a partir de ahora, las clínicas y hospitales de todo el país podrán importar equipamiento médico usado”, destacando una reducción de costos y burocracia como beneficio para el sistema de salud.
La respuesta del Gobierno y la frase que encendió el debate
Tras las críticas, Adorni volvió a referirse al tema en una respuesta dirigida al periodista Fabián Waldman, quien había advertido que la Argentina podría convertirse en “el basurero de equipamiento médico”.
“El equipamiento usado ya estaba permitido, pero era tan engorrosa su reglamentación que era de imposible cumplimiento”, sostuvo el exvocero presidencial, y defendió la flexibilización al afirmar que “seguramente sea mejor un hospital con algún equipamiento importado que uno vacío”.
La frase abrió un interrogante central: ¿la importación de equipamiento médico usado estaba realmente permitida o se trata de una habilitación inédita? Y, en todo caso, ¿qué tipo de controles regían antes y cuáles rigen ahora?
Qué establecía la normativa anterior (Disposición ANMAT 806/2007)
La Disposición 806/2007 de ANMAT no prohibía de manera explícita la importación de productos médicos usados. Sin embargo, establecía un régimen altamente restrictivo, pensado para situaciones puntuales y bajo un esquema de control previo estricto.
Entre los principales puntos, la norma disponía que:
- La importación no era comercial ni abierta.
- Solo podían importar los usuarios directos (hospitales, clínicas) o empresas importadoras habilitadas, siempre mediante convenios técnicos.
- Se exigían autorizaciones previas, certificaciones del reacondicionamiento y avales técnicos específicos.
- El proceso debía ser aprobado antes del ingreso del producto al país.
- El esquema apuntaba a minimizar riesgos sanitarios y evitar la circulación indiscriminada de equipos usados.
En la práctica, el régimen funcionaba como un filtro sanitario fuerte, que restringía la operatoria a casos excepcionales y bajo responsabilidad institucional directa.
Qué cambia con la nueva Disposición 224/2026
La nueva norma, publicada este lunes en el Boletín Oficial, deroga expresamente la Disposición 806/2007 y redefine el régimen de importación de productos médicos usados, en línea con el Decreto 273/2025.
Entre los principales cambios se destacan:
- Se elimina el esquema de autorización previa para muchos casos.
- Se permite la importación de equipos usados reacondicionados en el exterior, usados que no requieran reacondicionamiento o usados para reacondicionar en el país.
- Para productos de riesgo bajo y medio (clases I y II), se reemplaza la autorización previa por un Aviso de Importación posterior, bajo declaración jurada.
- Se amplía el universo de actores habilitados para importar.
- Se aceptan certificaciones emitidas en países con estándares sanitarios reconocidos internacionalmente.
El nuevo régimen, según se indica en la Disposición, apunta a reducir costos y simplificar trámites, trasladando parte del control al importador y al usuario final, con fiscalización posterior por parte del Estado.
¿Exageración, mentira o cambio de modelo?
Desde el punto de vista normativo, la afirmación de Adorni es formalmente correcta: la importación de equipamiento médico usado no estaba prohibida. Sin embargo, la complejidad del régimen anterior no fue accidental, sino una decisión regulatoria orientada a priorizar el control sanitario por sobre la lógica de mercado.
La diferencia entre ambos esquemas no es solo administrativa, sino conceptual. Mientras la norma de 2007 concebía al equipamiento médico usado como un insumo sensible que debía circular bajo condiciones excepcionales, la nueva disposición lo integra a una lógica más abierta, con menor intervención previa del Estado.
La norma derogada no buscaba facilitar el acceso al equipamiento médico usado, sino restringirlo a situaciones puntuales bajo estrictos controles sanitarios. El nuevo esquema, en cambio, prioriza la reducción de costos y la simplificación administrativa, trasladando parte de la responsabilidad al importador y al usuario final.
En ese marco, las críticas de Kreplak apuntan menos a una cuestión burocrática y más a un cambio de paradigma: el pasaje del equipamiento médico como bien sanitario regulado a una lógica de mercado, con controles más laxos y mayor apertura comercial.
Un debate que excede el cruce político
El intercambio entre el Gobierno nacional y el ministerio de Salud bonaerense expone una discusión de fondo sobre el rol del Estado en el sistema sanitario. Más allá del cruce discursivo, el impacto real de la medida dependerá de cómo se apliquen los controles y de la capacidad de fiscalización sobre los equipos que ingresen al país.
Por ahora, el debate quedó planteado: menos burocracia y más mercado, según el Gobierno; riesgo sanitario y pérdida de controles, según la Provincia.
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