Granja Tres Arroyos: Provincia dictó la conciliación obligatoria y ordenó reincorporar a 750 trabajadores
La medida fue establecida por 15 días y abre una nueva instancia de negociación con el sindicato. También habrá una ayuda económica y una donación de alimentos.
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El conflicto laboral en Granja Tres Arroyos sumó una nueva instancia de negociación luego de que el Ministerio de Trabajo bonaerense, a cargo de Walter Correa, dictara la conciliación obligatoria por 15 días ante los despidos registrados en distintas plantas de la compañía.
La medida establece que la empresa deberá reincorporar a 750 trabajadores afectados por el conflicto, mientras se desarrolla una nueva etapa de diálogo con el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación de la Provincia de Buenos Aires (STIAPBA). Las partes volverán a reunirse el próximo jueves.
La disposición alcanza a empleados de las plantas ubicadas en Capitán Sarmiento y Pilar, en medio de una situación que generó preocupación tanto entre los trabajadores como en las comunidades donde funcionan los establecimientos.
La intervención de la Provincia
La decisión fue adoptada luego de una audiencia entre representantes de la empresa y del sindicato. También participaron funcionarios bonaerenses y autoridades municipales de Capitán Sarmiento y Esteban Echeverría.
El objetivo planteado durante el encuentro fue garantizar la continuidad de las fuentes laborales, preservar la paz social y encontrar una salida al conflicto.
Como parte de los acuerdos alcanzados, también se estableció la donación de 1.000 cajones de pollo destinados a los trabajadores despedidos y el otorgamiento de un pago de dinero a cuenta, que será efectivizado durante la próxima semana.
Una crisis que se profundizó en agosto
La situación de Granja Tres Arroyos se había agravado a fines de agosto, cuando la compañía anunció la paralización de las actividades en su planta de Capitán Sarmiento “hasta nuevo aviso”.
La empresa atribuyó la decisión a la falta de suministro eléctrico y a otras cuestiones operativas y productivas que calificó como circunstancias de “fuerza mayor”. Los trabajadores fueron informados de que no debían concurrir a sus puestos salvo que fueran convocados.
El anuncio provocó preocupación en la localidad, especialmente porque no se estableció una fecha concreta para la reanudación de las actividades. Además, trabajadores denunciaron que algunas máquinas concesionadas ya no se encontraban dentro del establecimiento.
La planta tiene un peso importante para la economía local: empleaba a unos 900 trabajadores en una ciudad de alrededor de 15.000 habitantes.
También hubo despidos en Pilar
A la situación de Capitán Sarmiento se sumó el conflicto en la planta Pinazo, ubicada en La Lonja, partido de Pilar.
Allí la empresa había anunciado entre 40 y 50 despidos, después de un período de suspensión de actividades iniciado el 3 de agosto. Durante esa etapa, los trabajadores percibieron el 65% de sus salarios.
El conflicto se desarrolló además en un contexto de dificultades financieras para la compañía, con reclamos sindicales por salarios y aguinaldos adeudados, una reducción de la producción y múltiples pedidos de quiebra.
Según la información difundida, la empresa enfrenta un pasivo estimado en 350 millones de dólares y atribuyó parte de sus dificultades a circunstancias extraordinarias, entre ellas el impacto de la gripe aviar y el cierre de determinados mercados internacionales.
Fuerte caída de la producción
En Capitán Sarmiento, los trabajadores también habían advertido sobre una marcada reducción de la actividad.
La planta llegó a faenar más de 200.000 pollos diarios durante 2023, mientras que en el período previo a la paralización trabajaba con aproximadamente el 20% de ese volumen.
A esto se sumaron denuncias por deudas salariales y falta de pago del medio aguinaldo.
Desde el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación también señalaron presuntas situaciones de persecución contra delegados y cuestionaron supuestos “desmanejos financieros” de la compañía. Además, habían advertido sobre un posible “vaciamiento encubierto”.
Qué pasará ahora
Con la conciliación obligatoria, la empresa deberá reincorporar a los trabajadores alcanzados por los despidos durante el período establecido por la cartera laboral bonaerense.
La próxima audiencia quedó fijada para el jueves. Allí representantes de la empresa, el sindicato y las autoridades provinciales retomarán las negociaciones en busca de una salida que permita preservar los puestos de trabajo y garantizar la continuidad de las actividades.
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