"Le voló una garrafa en la cabeza": el dramático relato de la mamá de Thiago, el nene herido en la explosión de Merlo
Rosa habló desde el hospital Eva Perón mientras su hijo era operado. Denunció que la planta de gas funcionaba de forma clandestina desde hace años y apuntó contra el Municipio: "Sabían que estaba ahí".
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El drama por la explosión en un depósito de garrafas en Mariano Acosta suma testimonios desgarradores. Rosa, la mamá de Thiago, el joven gravemente herido, contó cómo fue el momento en que una garrafa impactó contra su hijo y lanzó duras acusaciones.
“Estábamos en la galería de mi casa cuando empezaron las explosiones. Una garrafa entró al domicilio y le pegó en la cabeza a mi hijo”, relató desde el Hospital Eva Perón, donde el chico era intervenido quirúrgicamente.
Según detalló, Thiago sufrió quemaduras y un fuerte traumatismo: “Le hundió el hueso del cráneo. Lo están operando, lo sedaron completamente”.
La mujer también reconstruyó la desesperación de los minutos posteriores: “Salí corriendo a buscar ayuda, no encontraba mi auto. Hasta que vi una ambulancia y fui atrás de ellos”.
Denuncias previas y bronca
Rosa aseguró que la tragedia “era evitable” y apuntó directamente contra las autoridades. “Hace 44 años que vivo ahí. Esa planta estuvo siempre. Es clandestina”, afirmó.
En ese sentido, recordó que ya habían advertido el peligro: “Cuando mi hijo tenía dos años hubo otra explosión. Mi papá hizo denuncias durante años, pero nunca fueron escuchadas”.
También mencionó al intendente de Merlo, Gustavo Menéndez: “Él sabe que eso estaba ahí. Me conoce por las denuncias. Sabían que seguían trabajando”.
La mujer describió que en el lugar “cargaban garrafas en una casa”, en medio de una zona totalmente habitada: “Toda la manzana es de viviendas. Siempre hubo olor a gas”.
"Recen por mi hijo"
Thiago, de 18 años, había terminado recientemente el colegio. “Es un buen chico, buen compañero”, dijo su madre, visiblemente angustiada.
Mientras esperaba noticias del quirófano, hizo un pedido desesperado: “Solo quiero que mi hijo esté sano. Recen por él”.
Compañeros, familiares y vecinos permanecían en el hospital acompañando a la familia, en medio de la conmoción por una tragedia que, según denuncian, pudo haberse evitado.
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