Ludopatía online: “Los menores en Argentina están apostando a partir de los 11 años”, reveló Débora Blanca
En esta entrevista con LANOTICIA1.COM, la psicóloga especializada en ludopatía y tecnoadicciones aborda el crecimiento de las apuestas entre adolescentes, las señales que pueden advertir las familias, el impacto de las billeteras virtuales y la necesidad de establecer regulaciones para proteger a los menores.
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Por Ramiro Pablo Gómez
Débora Blanca es psicóloga especializada en ludopatía y tecnoadicciones y directora de Lazos en Juego. Presentó trabajos en Argentina, Uruguay, Italia, España y Polonia. Tiene 5 libros publicados y fue oradora en Charlas TED 2025.
Instagram: @deborablancalj
ENTREVISTA COMPLETA:
- La ludopatía en sí no es un fenómeno nuevo, sino que tiene un tiempo histórico. Lo que aparece como novedoso son los adolescentes involucrados en la ludopatía, que se ejerce de manera online. A un casino no puede entrar un menor de 18 años. En cambio, la ludopatía inline no tiene barreras. ¿Cuál es la magnitud del problema?
La magnitud es enorme, y es tremendo, es dramático. Lo que se está viendo en nuestro país en los últimos 4 años es una cosa irrisoria. Es irrisoria y no tanto porque lo que está pasando es lo que pasó en cada país en que se legalizó el juego online. O sea, ya se sabía que esto iba a pasar, pero no se tomaron los recaudos.
Cuando se legalizó el juego online en España, en 2011, estuvieron varios años con este mismo tema que estamos nosotros. Solo que, después de varios años, legislaron como corresponde. Empezaron a legislar para cuidar la salud de los chicos, porque también empezó a afectar principalmente a los chicos esta cuestión de no tener que ir a un casino o a un bingo y apostar desde el celular. Es la primera población afectada, primero porque aparece como un entretenimiento, una cosa social, de pertenencia, y luego, por apuestas deportivas. Muchos empezaron a enfermarse de ludopatía.
Después de varios años empezaron a prohibir las publicidades de día, solo se puede publicitar de noche, las figuras emblemáticas del deporte y de la cultura tienen prohibido publicitar apuestas, dejaron de poner los nombres de los casinos en la pecheras y en la espalda de las camisetas de fútbol. Es decir, empezaron a tomar medidas para proteger la salud de las personas.
- Y en Argentina, ¿cómo estamos?
Estamos exactamente funcionando como la contracara, lo indeseable, lo que no se debe. Lo tenés a Dibu Martínez publicitando apuestas, porque no está prohibido. Un día ya no va a poder, no va a ocurrir que un casino le pida a un deportista de élite que sea la cara, porque no va a poder.
Nosotros estamos con una legislación muy irresponsable, hay una gran desregulación. A eso hay que sumarle las billeteras virtuales. Hay muchísimos chicos endeudados con préstamos que ofrece la billetera virtual. Cuando los chicos están con problemas de ludopatía y viene la billetera virtual y le ofrece préstamos, por supuesto que los chicos agarran, y después no los pueden pagar.
- ¿A qué edad se inician los jóvenes en este mundo de la ludopatía?
Una cosa es que apuesten, otra es que se enfermen de ludopatía. La ludopatía es la adicción, es cuando ya hay un vínculo adictivo. Entonces, los pibes en nuestro país están apostando a partir de los 11, 12, 13 años, especialmente los varones. Por supuesto que esto sucede en sitios ilegales. No apuestan en casinos legales porque hay controles más restrictivos. Lo hacen en el circuito ilegal, que es facilísimo. Transfieren plata desde la billetera virtual, o sea, la plata que los padres les transfieren para sus gastos. Hay chicos que siguen, siguen y siguen, y ahí sí es cuando aparece la ludopatía y la necesidad de tratamiento. En general, llegan a partir de los 19, 20, 21 años.
- ¿Cómo hacés para distinguir entre alguien que, apuesta de manera ocasional y un ludópata? ¿Cómo se da cuenta un padre o madre?
Cuando ya hay ludopatía, vas a ver a una persona que está problematizada, que está preocupada, que está triste, que duerme mal, baja el rendimiento académico, deja de salir con sus amigos o sale menos. Hay movimientos con el dinero, se compran algo que es muy costoso y se lo compraron porque ganaron una apuesta, o empiezan a pedir insistentemente. O sea, los papás les transfieren y quizás a los 2 días le vuelven a pedir. Desaparecen objetos de la casa, porque los venden para poder seguir apostando. Cuando ya hay una ludopatía, lo que aparece en la cabeza de la persona es que para recuperar lo perdido tiene que seguir apostando. O sea, que es el juego el que le tiene que devolver lo que está perdiendo. Entonces, siguen perdiendo porque no se puede retirar.
La persona tendría que aceptar, primero, que son juegos de azar, o sea, que no hay ningún talento. Por eso el tema publicitario es tan importante, porque las publicidades, especialmente de apuestas deportivas, lo que te muestran es que, si sabés de deporte, apostá tranquilo porque vas a ganar. Y esto no es así, porque el azar existe en todo. Además hay algo dramático, que es que los pibes hoy no están pudiendo mirar fútbol o mirar un partido sin apostar, porque se aburren. Sean ludópatas o no, el deporte está perdiendo el sabor original.
- Me pregunto cómo se divierten en el caso de haber apostado y estar esperando una situación que ellos apostaron, por ejemplo tres tiros en los palos de determinado equipo de fútbol
No hay disfrute. Cuando hay apuestas, lo triste es eso, pero tiene que ver con una marca de época también, no solo responsabilizar a los casinos, sino que la marca de época es que las personas se aburren muy fácilmente porque la dopamina de las tecnologías de información y comunicación, las redes sociales, esto de scrollear y scrollear. Andamos scrolleando la vida y el mundo pero cuando no estamos en eso, nos aburrimos.
Al mirar un partido, hay al menos dos pantallas, la tele y el celular. Y si apuestan más aún, entonces, cualquier cosa hoy se torna aburrida. Lo que interesa ahí no es el resultado del partido, sino en todo caso haber acertado la apuesta.
- Decías que España pudo dar una vuelta de tuerca y empezaron a resolver este problema. Lo hizo de manera legislativa. ¿La salida es por ahí?
Por supuesto, porque los padres, los docentes, todos necesitamos marcos legales, que indican que se puede y que no se puede. Entonces, eso es fundamental. En el 2024, hace 2 años, se presentó un proyecto nacional de prevención de ludopatía muy interesante, muy parecido a lo que se hizo en España, que bloqueaba y sancionaba todos los sitios ilegales pero también se metía con la industria, o sea, con lo legal. Tuvo media sanción, debía tratarse el año pasado, pasó todo el año y no se trató. Lo que ocurrió este año es que, en pleno escándalo de Adorni, el Gobierno propuso un proyecto que se mete directamente y solamente con los casinos ilegales, que por supuesto que hay que hacerlo, pero no se está metiendo con la industria.
- Imagino que puede haber mucho lobby a través de esto.
Claro, porque estamos en épocas de libertad de mercado y esto es a nivel global. Entonces, si vos decís, no vamos a prohibir las publicidades, eso es la libertad del mercado pero se pueden meter si está afectando la salud de las nuevas generaciones.
- ¿Hay una relación entre ludopatía y suicidios?
Sí. La ludopatía es la adicción con el índice más alto de suicidio, porque cuando la persona empieza a perder y perder, y saca plata de otros lugares, y sigue perdiendo, y pide prestado, y sigue perdiendo, miente, disimula, y sigue perdiendo. Lo llaman los prestamistas. Es tremendo, porque los prestamistas aparecen directamente por las redes sociales, porque el algoritmo acerca lo que uno consume, y les empiezan a mandar mensajes amenazantes a los chicos, los escrachan con todos sus contactos. Los chicos que están sufriendo mucho internamente, no lo hablan porque se sienten avergonzados, y a veces, encuentran ahí la solución.
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