"Nos cerraron las puertas": choferes de la línea 148 denuncian lockout patronal y crece la tensión en Quilmes
Trabajadores aseguran que la empresa les impide ingresar a trabajar pese a que no hay medida de fuerza decretada. Denuncian presencia policial, falta de diálogo y condiciones “inhumanas” en las cabeceras.
El conflicto en la línea 148 sumó este miércoles un nuevo capítulo de tensión. Luego de la paralización del servicio que afecta a miles de pasajeros del sur del conurbano bonaerense, los choferes denunciaron que la empresa directamente les impide ingresar a trabajar y hablaron de un posible “lockout patronal”.
La situación se vive en las instalaciones de la empresa en Quilmes, donde desde temprano hubo presencia de Infantería y trabajadores apostados en la puerta del predio.
“No hay ninguna abstención de tareas. Nosotros vinimos a cumplir horario y no nos dejaron entrar”, aseguró Gabriel, un chofer con más de 30 años de antigüedad en la línea.
Los trabajadores explicaron que el conflicto se agravó luego de reclamar condiciones mínimas en las cabeceras, principalmente la falta de baños.
“Terminábamos haciendo nuestras necesidades atrás de un paredón o arriba del colectivo porque no había dónde ir. Eso no es digno”, relató el conductor.
“La empresa se enojó y frenó todo”
Según la versión de los choferes, el problema comenzó cuando varios trabajadores regresaron al predio para utilizar los sanitarios ante la falta de baños en las terminales.
“Empezaron a venir acá porque no teníamos baño en las cabeceras y ahí un encargado se enojó, le sacó la llave a un coche y dijo: ‘No sale más nadie’”, contó Gabriel al canal C5N.
Desde entonces, aseguran que les bloquearon el ingreso y que incluso colocaron rejas en sectores donde habitualmente descansaban entre recorridos.
La línea 148 conecta Plaza Constitución con zonas de Avellaneda, Quilmes, Florencio Varela y San Francisco Solano, por lo que la interrupción del servicio impacta de lleno en miles de pasajeros.
“Nos prometieron una solución y estamos peor”
Los trabajadores también apuntaron contra la nueva operadora, Misión Buenos Aires, que tomó el control recientemente tras meses de crisis en la empresa anterior.
“Nos dijeron que venían a mejorar las cosas, pero seguimos sin cobrar deudas y ahora ni siquiera nos dejan trabajar”, sostuvo Federico, otro de los choferes afectados.
El conductor contó que todavía le deben tres salarios y que atravesó los últimos meses gracias a ayuda familiar y ahorros.
“Es el peor momento que me tocó vivir desde que trabajo en el transporte”, afirmó.
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