Quién es "El Concheto", el asesino serial de San Isidro: fue trasladado a Marcos Paz y volvió a Devoto por "seguridad"
Guillermo Álvarez, conocido también como "El Patovica", vivía en un lujoso chalet de Acassuso y lideró la llamada "banda de los chicos bien". La Justicia ordenó su regreso a la cárcel porteña pocas horas después del traslado, en medio del operativo para cerrar ese penal.
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El traslado de Guillermo Álvarez, conocido como “El Concheto” o “El Patovica”, al nuevo complejo penitenciario de Marcos Paz duró apenas unas horas. El hombre, que vivía en Acassuso, partido bonaerense de San Isidro, e integró la denominada “banda de los chicos bien”, fue devuelto a la cárcel de Villa Devoto por orden judicial, debido a las condiciones especiales de seguridad que rigen su detención.
Álvarez había formado parte de la primera tanda de presos trasladados desde Devoto el domingo pasado, como parte del operativo para cerrar el histórico establecimiento porteño. Sin embargo, su situación particular motivó una intervención judicial y el regreso se concretó ese mismo día, con un plazo de dos horas para cumplir la orden.
Según informó La Nación, la defensa del detenido, a cargo del abogado Sebastián Bruno, planteó que su asistido tiene un régimen especial de alojamiento y aislamiento, dispuesto por la Justicia y vinculado con una situación que podría poner en riesgo su vida. El caso también se encuentra bajo seguimiento internacional a partir del precedente “Álvarez vs. Argentina”.
El juez nacional en lo criminal y correccional Santiago Bignone intervino en el expediente y señaló que el Tribunal Oral en lo Criminal N° 28 había dispuesto que Álvarez permaneciera en su lugar de alojamiento habitual y que cualquier alternativa de reubicación debía ser informada con anticipación. Pese a esa disposición, el traslado a Marcos Paz se había concretado.

Los crímenes de la “banda de los chicos bien”
La historia de Álvarez quedó asociada a una sucesión de robos y homicidios cometidos durante la década de 1990. En 1996, la organización que encabezaba se hizo conocida por asaltar restaurantes de la zona norte de la Ciudad de Buenos Aires frecuentados por empresarios, figuras del espectáculo y funcionarios del gobierno de Carlos Menem.
El hombre fue detenido en agosto de 1996. Entre los hechos por los que recibió una condena se encuentran el asesinato de un hombre delante de su hija para robarle el automóvil, el homicidio de un subinspector de la Policía Federal y el de una estudiante durante un asalto en el pub Company, en el barrio porteño de Belgrano.
A esos crímenes se sumó otro cometido durante su detención en la antigua cárcel de Caseros, donde mató a un compañero de celda de 17 años. Por esos hechos había recibido una pena de reclusión perpetua, más la accesoria de reclusión por tiempo indeterminado.
Sin embargo, su situación judicial tuvo un giro en agosto de 2024. La Sala II de la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional hizo lugar a un recurso de revisión presentado por su defensa, luego de un fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, y anuló el juicio y la condena dictada en 1999. Por eso, Álvarez permanece detenido a la espera de un nuevo debate judicial.
Su defensa solicitó la excarcelación al argumentar que llevaba más de 28 años privado de la libertad sin una sentencia vigente. El pedido fue rechazado, tras la oposición del fiscal Sandro Abraldes, quien sostuvo que su condición de reincidente constituía un obstáculo para concederle la libertad condicional.

El traslado de Devoto a Marcos Paz
El episodio ocurrió en medio de un operativo de gran escala para trasladar a los presos alojados en Villa Devoto al nuevo complejo penitenciario de Marcos Paz. Según informó el Ministerio de Seguridad Nacional, el procedimiento avanzaba con el traslado de casi el 80% de la población carcelaria del establecimiento porteño.
El dispositivo contempla la participación de alrededor de 1.000 agentes penitenciarios y 600 efectivos de fuerzas federales, además de controles de seguridad y seguimiento de los vehículos. Una vez finalizado el traslado desde Devoto, también está previsto llevar a Marcos Paz a unos 350 internos alojados en comisarías y alcaidías de la Ciudad de Buenos Aires.
En paralelo, la Procuración Penitenciaria de la Nación y el Comité Nacional para la Prevención de la Tortura presentaron un nuevo habeas corpus colectivo. Ambos organismos advirtieron sobre dificultades para ingresar a los establecimientos y supervisar las condiciones de detención durante el operativo.
Los organismos aclararon que no cuestionan el cierre de Devoto ni la puesta en funcionamiento del nuevo complejo, pero reclamaron que el proceso se realice con planificación, control judicial y garantías para las personas detenidas y sus familias.
La reubicación de Álvarez, que será trasladado nuevamente a otra unidad del Servicio Penitenciario Federal debido al cierre de Devoto, expuso las particularidades que debe contemplar el operativo cuando se trata de internos sujetos a regímenes especiales de seguridad.
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