Quiénes eran los cuatro médicos que murieron en la ruta 76 tras una fiesta de casamiento en Tornquist
Murieron cuando regresaban de una fiesta de casamiento en Tornquist: eran jóvenes médicos, compañeros de trabajo y amigos. El choque frontal en la ruta 76 dejó cuatro víctimas fatales y un único sobreviviente, en una zona marcada por su peligrosidad.
:format(webp):quality(40)/https://lanoticia1cdn.eleco.com.ar/media/2026/05/medicos_muertos.jpg)
La tragedia en la ruta provincial 76, a la altura de Abra de la Ventana, dejó al descubierto no solo un siniestro vial fatal, sino también las historias de cuatro jóvenes profesionales de la salud que compartían vocación, trabajo y proyectos de vida.

Las víctimas fueron María de los Milagros “Mili” Chirinos (30), Ezequiel Agustín “Eche” Quaglio (32), Talía Araceli Mansilla (29) y Laura Camila Díaz Sandoval (27). Todos regresaban de una fiesta de casamiento en Tornquist cuando el auto en el que viajaban chocó de frente contra otro vehículo.

“Mili” Chirinos y Quaglio eran pareja y vivían en Caballito. Ambos trabajaban en el Sanatorio Municipal Dr. Julio Méndez, donde también compartían su formación con otros colegas. Sus allegados los describen como comprometidos con la profesión y muy cercanos a sus pacientes.

Mansilla, por su parte, era hija del ex piloto de automovilismo Enrique “Quique” Mansilla y se estaba formando en cirugía general. Su entorno la recordaba por su dedicación y por el vínculo con su familia y su pareja, el piloto de rally Francisco Martorelli.

La historia de Díaz Sandoval también conmovió: era colombiana, había llegado desde Bogotá para estudiar medicina en Argentina y seguía los pasos de su madre en la profesión. Su caso generó una campaña solidaria para ayudar a su familia con los gastos de repatriación.

El único sobreviviente fue el conductor, Juan Ignacio Daulerio (28), también médico, quien ya recibió el alta. Según la reconstrucción, perdió el control del vehículo en una curva peligrosa, cruzó de carril y provocó el impacto.

El accidente ocurrió en una zona de curvas cerradas y visibilidad reducida, conocida por su peligrosidad. La combinación de velocidad, banquinas irregulares y falta de señalización adecuada vuelve crítico ese tramo de la ruta.

Las despedidas en redes sociales y en las salas velatorias reflejaron el impacto de la pérdida: colegas, amigos y familiares coincidieron en destacar la vocación, la calidez humana y la alegría de los cuatro médicos. Una tragedia que dejó un vacío profundo en la comunidad médica y en quienes compartieron su camino.
Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión