20/02/2010 01:20 Hs.
Temporal y lluvia inunda ciudades bonaerenses

Un fuerte temporal azotó el conurbano y el interior de la Provincia de Buenos Aires. Calles anegadas, agua que ingresaba a las viviendas y desagües que no daban abasto se sumaron a campos anegados, creciente y crisis energética. Hubo evacuados y acccidentes.

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El Servicio Metereológico hablaba de alerta metereológico en toda la región. Y no se equivocó. Promediando la tarde el día se hizo noche y la lluvia no tardó en aparecer. Entre 70 y 80 milímetros en no más de 2 horas bastaron para colapsar distintas ciudades bonaerenses. La Plata fue una de las primeras en mostrar calles y avenidas anegadas con salida complicada hacia la autopista.

Cañuelas, Lomas de Zamora, La Matanza, Quilmes, San Miguel, General Las Heras, Ezeiza y Lanús son algunas de las ciudades que se vieron desbordadas por las copiosas precipitaciones que cayeron si dar tregua. Las calles comenzaron a inundarse y el agua sin control ingresaba a las viviendas a pesar de los esfuerzos desesperados de los vecinos por evitarlo.

En Cañuelas, la falta de mantenimiento de los desagües en el Barrio Los Aromos provocó que el agua no tuviera por donde escurrirse. Los vecinos que debieron ser socorridos por los Bomberos, hablaban de iniciar acciones legales contra el Municipio. En otros barrios, inclusive en la zona céntrica de la ciudad, las cloacas colapsaron y las viviendas se llenaron del contaminado líquido.

En Quilmes, la lluvia desbordó los arroyos Solano y Bernal Oeste, provocando el anegamiento de los barrios aledaños. En efecto, algunas familias debieron ser evacuadas por personal de Defensa Civil. Además, en varias calles debió cortarse el tránsito ya que la circulación era imposible.

En La Matanza varias fueron las zonas que quedaron bajo el agua. Laferrere, Rafael Castillo, Ciudad Evita, San Justo y Ramos Mejía fueron algunas de las zonas que más sufrieron el temporal. Muchas familias debieron autoevacuarse y otras directamente fueron asistidas por personal municipal ya que no podían abandonar las viviendas por sus propios medios. 

En San Miguel, por ejemplo, las cifras hablan de 100 evacuados y se estima que, junto con General Las Heras, fueron los partidos más afectados. Los cortes de luz fueron constantes en varios puntos de los partidos señalados.

En el interior bonaerense la suerte fue dispar. Las ciudades que bordean el Paraná como Ramallo, San Nocolás, San Pedro y Baradero sufrieron consecuencias que no llegaron a mayores porque el Río de la Plata no estaba en su cota máxima aunque la intensidad de las lluvias por momentos complicaron la circulación en el casco urbano. Hacia el centro del terrritorio bonaerense los campos anegados acumularon mas problemas para las economías regionales.

El desastre generado tras dos horas de lluvia implicará muchísimo más tiempo y esfuerzo en ser solucionado. Mientras tanto, los vecinos intentan determinar cuánta responsabilidad cabe a los municipios y cuánto es tan solo por el comportamiento de la naturaleza.