Al colegio con mochilas transparentes y bolsas de compras: ya aplican medidas por las amenazas en escuelas bonaerenses
Las amenazas de tiroteos ya impactan en distintas escuelas de la provincia. Prohíben mochilas y exigen bolsas transparentes mientras crece la preocupación en las comunidades educativas.
Las amenazas de tiroteos en escuelas ya tienen impacto en distintos puntos de la provincia de Buenos Aires. En medio de un clima de preocupación creciente, cada vez más instituciones comienzan a aplicar medidas preventivas que alteran la rutina diaria de los alumnos: desde restricciones al uso de mochilas hasta controles con bolsas transparentes.
Algunos de esos casos se registran en el conurbano bonaerense. En el Instituto Concepción Inmaculada de Villa Domínico, en Avellaneda, estudiantes del nivel secundario asisten desde esta semana sin mochilas. Algunos llevan sus útiles en bolsas de supermercado, otros en bolsas de tela y muchos directamente en la mano.
La decisión se tomó luego de una amenaza realizada por un alumno la semana pasada. Aunque luego se comprobó que no era real, el episodio generó preocupación en la comunidad educativa.
Noelia, alumna de quinto año, contó que la medida tiene acompañamiento de las familias, aunque reconoció que resulta incómoda. “Las mamás están de acuerdo, pero es un poco molesto, porque tenemos que llevar las cosas en la mano”, explicó. También confirmó que la amenaza reciente fue el detonante de la decisión.
Una situación similar se vive en el Instituto Lourdes de Ituzaingó, donde directamente se prohibió el ingreso con mochilas. Allí, más de 300 estudiantes deben asistir con útiles en bolsas transparentes o carpetas en la mano, como forma de control visual.
La medida fue adoptada tras la aparición de una pintada con amenazas dentro del establecimiento. Padres y madres, aunque con preocupación, acompañan la decisión.
“Como mamá tengo miedo, pero creo que es lo mejor para los chicos”, expresó Joana, una de las madres. En la misma línea, Claudio, otro padre, consideró que “es lo más acorde por las cosas que están pasando”, aunque advirtió que se trata de una solución provisoria y que el problema de fondo es más complejo.
También Miguel, otro de los padres presentes en el ingreso, describió el clima que se vive: “Es triste llegar a esto. Hay miedo, sobre todo en los más chicos, pero nos tenemos que acostumbrar”.
Las medidas, que en principio serían temporales, buscan garantizar la seguridad sin suspender las clases. Sin embargo, exponen un escenario de creciente preocupación en las escuelas, donde la prevención empieza a imponerse frente a amenazas que, aunque muchas veces resultan falsas, generan un fuerte impacto en toda la comunidad educativa.
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