"La discusión nacional es muy conurbanizada y en el interior hay un sector que no se lo interpela", según el analista Pablo Romá
Cuando ya falta casi un año para las elecciones generales de 2023, el analista y consultor político Pablo Romá, quien suele elaborar sondeos en provincia de Buenos Aires, dijo en diálogo con Lanoticia1.com que "el gobierno, sobre todo Alberto Fernández, no ha tenido la virtud de hacer prevalecer la estrategia de los acuerdos y consensos". Además precisó que los "núcleos duros se van achicando" y que el gobernador Kicillof "tiene chances para reelegir" pero que "es difícil pensar la gestión de la provincia donde hay muchas realidades, el interior no es lo mismo que el conurbano".
Por Walter Albarracín - Redacción lanoticia1.com
En los próximos días va a faltar un año para las elecciones 2023, y muchos analistas están hablando de una etapa de transición del gobierno nacional, ¿cómo lo analizás?
Veo un escenario complicado y complejo. Yo creo que con la función de Sergio Massa en el ministerio de Economía ha habido un cambio de rumbo y estrategia en materia de política económica y creo que, en ese sentido, hay un cambio en el gobierno. Un gobierno que hay que entenderlo en el marco de una pandemia, de una crisis económica y un endeudamiento muy grande, pero sí creo que el gobierno, sobre todo Alberto Fernández, no ha tenido la virtud de hacer prevalecer la estrategia de los acuerdos y consensos.
Eso ha fracasado, no solo por responsabilidad del presidente, sino porque ninguno de los actores económicos y políticos que participaron de esos encuentros tenían la intención de llegar a ningún acuerdo. En ese sentido, el problema de la inflación me parece un efecto claro, más allá de las variables macroeconómicas. Ahí hay una discusión que se expresa, quizás, en esto del Coloquio IDEA: “ceder para crecer”.
Con Massa, hay un rumbo un poquito más claro, pero sigue siendo un rumbo de equilibrio, de la necesidad de equilibrar la recaudación, de fortalecer las reservas y que ingresen dólares, y por otro lado, el gasto público, hay una presión muy grande del FMI y de sectores mayoritarios de la sociedad que están en condiciones de pobreza y vulnerabilidad muy grande.
En cuanto a la inflación, hoy está golpeando a la clase que es el núcleo importante de votantes del FdT, ¿cómo lo ves desde las encuestas?
Los núcleos duros se van achicando pero me parece que, dentro de la base electoral del FdT, hoy Cristina Fernández tiene una centralidad muy grande. Es la dirigente que tiene la mayor adhesión por lejos de los otros dirigentes, y hay allí una tensión, más allá de que quiera ser o no candidata. La referente del espacio es ella.
Por otro lado hay un problema que tiene que ver con lo económico, y la inflación en particular, que afecta a sectores medios y más vulnerables, y yo diría que hoy afecta más a los medios, que vulnerables. Y eso es un problema para el gobierno porque hay un proceso de retracción muy importante, y en términos de ingresos, hoy la relación entre precios y salarios es complicada. El gobierno necesita resolver y avanzar hacía ahí.
Hoy la estrategia de Massa está desbalanceada más hacia los sectores económicos y no en generar mejores condiciones para sectores sociales medios y vulnerables. Tiene en primer lugar esto de encontrar y que lleguen dólares, pero también hay un proceso que tiene que ver con las demandas sociales que veremos cómo se va desenvolviendo.
En cuanto a provincia, todo apunta a que Kicillof va a volver a presentarse para gobernador, y dándose por perdida la Nación, la provincia sería la resistencia ante un eventual gobierno opositor desde 2023, ¿cómo ves su figura, ya que estuvo cuestionado tras lo que pasó en la cancha de Gimnasia, y la relación con intendentes siempre complicada para cualquier gobernador?
Es alguien que no viene del riñón del PJ, y para la estructura del PJ bonaerense alguien que no viene de allí y además es capitalino, choca un poco. De alguna manera esas resistencias se fueron puliendo un poco, pero tiene esa dificultad de llegar a sectores peronistas más definidos.
Es difícil pensar la gestión de la provincia donde hay muchas realidades, el interior no es lo mismo que el conurbano. Eso me parece que en términos de lo que viene siendo la discusión nacional, que es una discusión muy conurbanizada, en el interior hay un sector al cual no se lo interpela.
Después, Kicillof tiene chances para volver a ser candidato y reelegir. Sí entiendo que hay un sector del electorado que no tiene una representación clara con ningún espacio y eso hace que el escenario esté abierto. Hay un factor en cómo generar políticas para las distintas realidades de la provincia, que permita generar una mayor dinámica de gestión y que eso pueda traducirse en campaña electoral.
Según tu última encuesta, un 25% no se siente representado por ningún espacio político en provincia de Buenos Aires, ¿qué va a pasar con la polarización, se va diluir el espacio de libertarios?
En estos días se ha hablado de si vamos a un escenario de tres tercios o polarización. Lo que hoy tenemos dos fuerzas mayoritarias, que son el kirchnerismo y Juntos por el Cambio, y un sector muy grande que no se define, que no tiene cercanía, y eso se define a último momento o puede abstenerse como pasó en 2021.
Después tenés a los libertarios, al Frente de Izquierda, al peronismo no kirchnerista. Nosotros ponemos ahí Guillermo Moreno, podría ser Urtubey, como lo fue Roberto Lavagna, y creo que ahí hay una tensión en cómo se podría ir ordenando en cuanto a candidaturas o espacios en términos de superestructura política.
Ahora, cuando ves las bases electorales hay un proceso de radicalización bastante fuerte, sobre todo de aquellos sectores que están vinculados a Juntos por el Cambio, que es un poco el problema que tiene (el diputado Facundo) Manes. Él tiene un discurso de más diálogo, de que se corran los extremos, pero la base electoral está más radicalizada, es decir, más antikirchnerista.
El escenario electoral puede ordenarse de a dos o tres, pero lo que se discute por abajo es más polarizado, es kirchnerismo - antikirchnerismo. En este sentido, los libertarios tienen un riesgo enorme de quedar subsumidos, no en términos de organización de fórmula y candidaturas, sino de la discusión, que parte de su base en el correr de la disputa electoral terminen yendo para quien pueda ganarle al kirchnerismo. Ese es el principal riesgo que tienen a la hora de conformarse como tercera fuerza. El FIT también mantiene eso de tercera fuerza nacional pero a una distancia muy grande de las dos primeras.
Ahí hay una tensión que mirar en el plano superestructural y en el plano por abajo. Yo trato de hacer ese ejercicio, y por abajo hay una discusión más polarizada, ya no hay como había con Massa una ancha avenida del medio.
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