ATE cuestionó el nuevo esquema de créditos hipotecarios con fondos de ANSES: “Deja afuera a las familias trabajadoras”
El gremio estatal criticó la decisión de destinar hasta $2 billones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad para fondear préstamos bancarios. También reclamó explicaciones ante el Congreso.
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El gremio estatal cuestionó la decisión del Gobierno de utilizar recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES para fondear una nueva línea de créditos hipotecarios y advirtió que el esquema beneficia al sistema financiero mientras se deteriora la situación de jubilados y trabajadores.
La crítica fue formulada por Luciano Fernández, coordinador nacional de ANSES y paritario nacional de ATE, quien rechazó el anuncio del ministro de Economía, Luis Caputo, que contempla la utilización de hasta $2 billones del FGS para que los bancos otorguen préstamos hipotecarios UVA.
“No es una caja financiera del Gobierno ni de los bancos. Es patrimonio del sistema previsional y pertenece a los trabajadores”, sostuvo Fernández, según publicó Infogremiales.
Desde el sindicato cuestionaron especialmente que los recursos de la seguridad social sean canalizados hacia las entidades financieras mientras, según plantearon, se reducen herramientas de asistencia y crédito destinadas a los propios beneficiarios del sistema previsional.
El esquema anunciado por el Gobierno
La iniciativa oficial prevé que el FGS licite hasta $2 billones en depósitos a plazo fijo de largo plazo entre bancos. El objetivo es que esas entidades utilicen esos fondos para otorgar créditos hipotecarios UVA, con una tasa máxima de UVA + 7,5%, un plazo mínimo de 15 años y un monto máximo de 150.000 UVA.
ATE puso el foco en las condiciones necesarias para acceder a los préstamos. De acuerdo con el ejemplo difundido por el Ministerio de Economía, una familia que solicite un crédito equivalente a USD 80.000 para financiar el 75% de una vivienda valuada en USD 106.000 debería contar con ingresos familiares netos cercanos a $3,46 millones mensuales.
La cuota inicial estimada para ese préstamo sería de aproximadamente $865.000. Para Fernández, esos requisitos muestran que el programa “quedará lejos de una gran parte de las familias trabajadoras”, por el nivel de ingresos necesario para acceder al financiamiento.
La crítica de ATE al destino de los fondos de ANSES
El dirigente sindical cuestionó que el Gobierno utilice el patrimonio del FGS para fondear al sistema bancario mientras se modifican o suspenden otras herramientas vinculadas al crédito y la seguridad social. “Mientras se deterioran los ingresos de los jubilados, crece la informalidad laboral y aumenta el endeudamiento de las familias, el Gobierno decide utilizar estos recursos para fondear al sistema financiero”, señaló Fernández.
ATE también vinculó la discusión con la suspensión de los Créditos ANSES y con la reducción de los préstamos destinados a jubilados. Según los datos citados por el gremio, el volumen de esos créditos habría registrado una caída real del 93% luego de la suspensión de los beneficios en 2024.
Fernández reclamó además que las autoridades de ANSES y del Ministerio de Capital Humano expliquen ante el Congreso cuáles son los criterios y condiciones para disponer de los recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad.
El antecedente del PROCREAR
En su cuestionamiento, ATE contrapuso el actual esquema con el programa PROCREAR implementado durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.
El programa, lanzado en 2012, combinaba créditos para vivienda con construcción, desarrollo urbano y generación de empleo en la industria de la construcción. Según Fernández, durante sus primeros años más de 500.000 familias accedieron a distintas modalidades de financiamiento.
La diferencia, planteó el dirigente, está en el destino y la lógica de los recursos públicos: mientras el PROCREAR buscaba articular financiamiento con una política habitacional y productiva, el nuevo mecanismo canaliza los fondos del FGS a través de entidades bancarias.
“Argentina necesita crédito y necesita una política de vivienda. La discusión es al servicio de quién se ponen los recursos de la ANSES: si se utilizan para garantizar negocios financieros o para fortalecer la seguridad social, el empleo, la producción y el acceso a derechos”, afirmó Fernández.
Qué es el Fondo de Garantía de Sustentabilidad
El FGS fue creado en 2007 como una herramienta destinada a funcionar como respaldo del sistema previsional frente a eventuales crisis económicas. Tras la estatización de las AFJP en 2008, pasó a administrar los fondos vinculados al régimen de capitalización.
Según datos oficiales citados en el planteo sindical, en junio de 2026 el FGS alcanzaba los $123,4 billones. En términos reales, ese monto representaba una caída del 8% respecto de diciembre de 2023, aunque medido en dólares el fondo había aumentado desde unos US$41.190 millones hasta aproximadamente US$83.900 millones.
Fernández cuestionó, además, la interpretación oficial sobre la evolución del patrimonio del fondo y sostuvo que parte del resultado debe analizarse teniendo en cuenta la corrección del tipo de cambio previa a la devaluación de diciembre de 2023.
El dirigente también mencionó la eliminación de distintos fondos fiduciarios destinados a políticas de vivienda social, agroindustria, transporte eléctrico, energías renovables y protección de bosques, así como la interrupción de los Créditos ANSES.
En ese marco, ATE volvió a reclamar que el Congreso intervenga en la discusión sobre el destino de los recursos del FGS y cuestionó que el patrimonio de la seguridad social sea utilizado para financiar al sistema bancario bajo condiciones que, según el sindicato, resultan inaccesibles para buena parte de las familias trabajadoras.
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