Incertidumbre en los colegios privados: Advierten un "fuerte desequilibrio" por las paritarias retroactivas
La Asociación de Institutos de Enseñanza Argentina (AIEPBA) manifestó su preocupación por el impacto de los recientes acuerdos salariales. Las instituciones deben afrontar costos incrementados desde diciembre, pero la normativa les impide actualizar cuotas hasta marzo. Un conflicto que se arrastra desde los bajos ajustes de 2025.
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A las puertas del ciclo lectivo 2026, los colegios privados de la Provincia de Buenos Aires atraviesan una situación de incertidumbre financiera. El eje del conflicto radica en el "desacople" entre los aumentos salariales otorgados a los docentes y la imposibilidad legal de las instituciones con aporte estatal para modificar sus aranceles durante el receso de verano.
La "brecha" de los tres meses
Según explicó el secretario ejecutivo de AIEPBA, Martín Zurita, la normativa actual establece que los 4.800 colegios que reciben subvención estatal —más del 70% del sector en territorio bonaerense— solo pueden aplicar actualizaciones en las cuotas a partir de marzo.
Esta restricción genera una brecha crítica: las escuelas deben abonar con la liquidación de enero los aumentos retroactivos de diciembre (incluyendo el proporcional del aguinaldo) y los de enero, además de los sueldos de febrero. Todo esto ocurre en meses donde la recaudación es mínima.
El antecedente de 2025: Un déficit acumulado
Esta situación no es nueva, sino que profundiza un escenario crítico que tuvo su punto de inflexión en septiembre de 2025. En aquel mes, durante el XXII Congreso Nacional de Educación en Mar del Plata, AIEPBA ya había alertado sobre la fragilidad del sistema.
En ese entonces, la Provincia autorizó un incremento del 4,5% en los aranceles, una cifra que las cámaras consideraron insuficiente frente a los costos operativos y los acuerdos paritarios de ese momento. Aquel "retraso arancelario" de fines de 2025 es el que hoy deja a muchas instituciones sin resto financiero para absorber los nuevos aumentos de este verano.
Un contexto de crisis estructural
Más allá de la coyuntura salarial, el sector reporta otros factores de riesgo:
- Caída de matrícula: Se registra un fenómeno de disminución en la cantidad de alumnos, impulsado por la crisis económica familiar.
- Morosidad: Los niveles de falta de pago se mantienen por encima del promedio histórico.
- Costos operativos: El aumento constante en el mantenimiento y servicios presiona sobre una estructura de ingresos congelada hasta marzo.
"El sistema está atravesando un momento de cambios y debe afrontar desafíos severos", remarcó Zurita, subrayando que muchas instituciones se encuentran al límite de su sostenibilidad operativa.
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