Kicillof en el Te Deum del 25 de Mayo: “Los sistemas económicos deben poner en el centro la solidaridad y el bien común”
El gobernador bonaerense participó de la ceremonia en La Plata junto al intendente Julio Alak. El arzobispo Carrara pidió cuidar “con ternura la fragilidad del pueblo”.
:format(webp):quality(40)/https://lanoticia1cdn.eleco.com.ar/media/2025/05/kicillof_ministros_intendentes_y_otras_autoridades_en_la_catedral_de_la_plata.jpeg)
Axel Kicillof, participó este sábado del Tedeum por el 25 de Mayo en la Catedral de La Plata, acompañado por el intendente local, Julio Alak, y autoridades provinciales, municipales y de la región capital.
La ceremonia religiosa se llevó a cabo en la Catedral de la Inmaculada Concepción, ubicada en calle 14 entre 51 y 53, y fue presidida por el arzobispo Gustavo Carrara, quien dedicó su homilía a la esperanza, la justicia social y la importancia del bien común.
“Celebramos el mensaje del arzobispo Gustavo Carrara sobre la necesidad de que los sistemas económicos pongan en el centro a la solidaridad y el bien común y de la importancia de acompañar a nuestro pueblo, empezando por quienes más lo necesitan”, expresó Kicillof al finalizar la misa.

Por su parte, el intendente Alak afirmó: “Hoy conmemoramos un nuevo aniversario de la Revolución de Mayo, un momento clave en nuestra historia que nos enseñó el valor de la unidad y la lucha por la libertad. Como intendente, me siento orgulloso de seguir trabajando por una ciudad más justa y equitativa, inspirada en los ideales de nuestros próceres”.
“Servir es cuidar con ternura la fragilidad del pueblo”

Durante su mensaje, Carrara remarcó el sentido espiritual del acto patrio: “Damos gracias a Dios Creador por habernos regalado la patria que habitamos. Y este año lo hacemos en el Jubileo de la Esperanza”.
Además, envió un mensaje directo a quienes ocupan cargos de responsabilidad: “Todos los que detentamos algún tipo de poder tenemos que ponernos al servicio del bien común, especialmente de aquellos que están más heridos en su dignidad, y hacerlo al modo de Jesús, que se bajó para lavarnos los pies”.
Finalmente, el arzobispo sostuvo que “servir es principalmente cuidar con ternura, y defender con firmeza, la fragilidad de nuestro pueblo. Si el servicio es fuente de alegría, el pertenecer a una comunidad también lo es. Por eso es necesario apostar por las acciones que fortalecen la vida comunitaria, que integran a las personas en una comunión que nos permita caminar juntos como país”.
Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión