[Informe] Cabo Verde - Argentina, más allá del Mundial: Los lazos históricos del país africano con la Provincia de Buenos Aires
Los primeros caboverdeanos se asentaron en la costa atlántica, pero principalmente en Dock Sud, en Ensenada, Mar del Plata y Bahía Blanca. La relación con la aparición de la Virgen de Luján. "La vivencia en comunidad y el no perder esos lazos con Cabo Verde son los valores de los caboverdeanos"; cuenta Javier Andrigo, presidente de la Sociedad Unión Caboverdeana de Dock Sud.
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Cabo Verde es uno de los equipos sensación del Mundial 2026 y la comunidad de descendientes de aquel archipiélago africano, que llegaron a nuestro país a fines del siglo XIX y principios del XX, se reunieron a mirar y celebrar cada partido de su selección apodada los “Tiburones Azules” en Dock Sud, partido de Avellaneda.
En esa localidad del conurbano se ubica la Sociedad Unión Caboverdeana que preside Javier Andrigo, donde más de un centenar de personas vieron el debut mundialista ante España y los otros encuentros con Uruguay y Arabia Saudita, con camisetas, banderas, música local y cánticos futboleros. Ahora, ya esperan con ansias el partido versus Argentina.
Aquí un repaso por su dura historia, los lazos con distintos puntos de la provincia de Buenos Aires, siempre ligados a los puertos y el mar, y de qué se trata la esencia de los habitantes de este país que logró su independencia hace sólo 50 años.
Un poco de historia y el porqué de la inmigración a la Argentina y las ciudades portuarias bonaerenses
Cabo Verde son diez islas de origen volcánico que fueron descubiertas por el navegante Diogo Gomes en 1462 y que, con el llamado “descubrimiento de América”, el Reino de Portugal lo utilizó para comercializar a personas esclavizadas. Las capturaban en el continente, en el Golfo de Guinea, las llevaban a Cabo Verde y ahí funcionaba como un centro de distribución de personas esclavizadas para toda América y para Europa, cuenta Andrigo. Su idioma oficial es el portugués pero se habla el “crioulo”, un dialecto surgido de la mezcla de otros dialectos de las tribus del Golfo de Guinea y de los portugueses.
“A partir de la abolición de la esclavitud en Portugal, las islas dejaron de ser un sitio de interés, ya que la economía de Cabo Verde no tiene recursos naturales y el principal sostén económico en ese momento era vender las personas esclavizadas. Al pasar esto, los caboverdeanos comenzaron a emigrar para buscar un futuro mejor”, señala.
Ante esta situación muchos caboverdianos comenzaron a trabajar en su país en compañías navieras -en Cabo Verde los barcos se reabastecían con carbón de coque- y empezaron a navegar para tener un sustento económico. “Esos primeros caboverdianos que emigraron llegaron a la Argentina a fines de 1800 y principios del 1900. Y lógicamente, se asentaron en zonas portuarias porque sabían navegar, porque conocían el mar. Se asentaron en casi toda la costa atlántica, pero principalmente en Dock Sud, en Ensenada, en Mar del Plata, todas zonas de puertos”, indica.
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El 19 de febrero de 1910, la revista Caras y Caretas publicó “Los marineros vicentinos de Mar del Plata”, una entrevista al subprefecto Juan Carlos Balda sobre 24 hombres oriundos de la isla de San Vicente —una de las más grandes pertenecientes a Cabo Verde— que se desempeñaban en el servicio especial de salvamentos (guardavidas) de la subprefectura naval desde 1905.
Tras una prolongada sequía, en la década del 20, una nueva oleada vino a la Argentina y se instalaron principalmente en Dock Sud o en Ensenada que es donde radican las principales comunidades caboverdianas en el país hasta la actualidad.
“En Ensenada se crea la Asociación Caboverdiana de Ensenada, el 13 de septiembre de 1927. Y el 13 de agosto de 1932 se crea la Sociedad de Socorros Mutuos Unión Caboverdiana, que nace como una mutual por el fallecimiento de un caboverdiano que había emigrado y no tenía familia acá. Entonces los paisanos hicieron una colecta y decidieron crear la mutual porque tal vez otro caboverdiano falleciera y no tenía familia, y también para el apoyo de los futuros caboverdianos que emigrarían a la Argentina como un sustento económico y un apoyo a esos caboverdeanos”, describe Andrigo. Esa gran oleada duró hasta el '55 cuando lo derrocan a Juan Domingo Perón. Ahí la emigración caboverdiana partió para Estados Unidos, principalmente, y Europa, señala.
Hoy en día, debido a la emigración masiva, hay 530.000 habitantes en Cabo Verde, según el último censo, y se calcula que hay 2 millones de caboverdeanos esparcidos alrededor del mundo.
“Y cuando hablo de caboverdeanos hablo también, no solo de los nativos, sino de los hijos y nietos, como es en nuestro caso. Porque como te comentaba antes, la mayoría emigró hasta 1955, pero los descendientes, hijos, nietos, bisnietos y choznos también nos consideramos, a pesar de haber nacido en Argentina, 100% argentinos y 100% caboverdeanos”, señala.
Andrigo resalta que "la vivencia en comunidad y el no perder esos lazos con Cabo Verde” son los principales valores de los caboverdeanos. “La esencia se transmite de generación en generación. Hijos, nietos, bisnietos y choznos siguen con ese corazoncito en Cabo Verde aunque nunca hayan ido ni lo conozcan, pero eso se transmite de generación en generación”, subraya.
Amílcar Cabral, héroe de la Independencia de Cabo Verde
Fue un estudiante destacado que Portugal envió a estudiar a Lisboa para formarse y ser reenviado a la colonia. Se recibió de ingeniero agrónomo y ahí hizo contacto con otros estudiantes de otras colonias. En Guinea Bisáu, al hacer un relevamiento de todo el terreno como ingeniero agrónomo, vio la realidad cruda y dura de lo que estaban viviendo los habitantes. Por ello, junto con un montón de otros estudiantes que había conocido en Lisboa, empezaron a armar la revolución para la independencia haciendo guerra de guerrillas.
A Cabral lo mataron en realidad en 1972. Guinea Bisáu se independiza de Portugal en 1973 y el 5 de julio de 1975 Cabo Verde logra la independencia de Portugal. “A partir de ese momento, al ser un país totalmente independiente, empieza a haber una transformación en la sociedad caboverdeana y, teniendo en cuenta que desde 1990 se modificó la constitución y ya no había partido único, a partir de ahí se celebran elecciones periódicamente hasta el día de hoy. Hoy Cabo Verde es el quinto país en África con mayor desarrollo económico, a pesar de ser un país pobre”, cuenta Andrigo.
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“Cabral no solo fue un ideólogo de la independencia de Guinea Bisáu y Cabo Verde, sino que también fue escritor, fue poeta, fue filósofo”, remarca, a la vez que recuerda: "Una vez le preguntaron a Nelson Mandela, y le dijeron: "¿Usted es el líder?" Y Mandela dijo: "No, no. Yo no soy el líder. El líder fue Amílcar Cabral. El líder de todo esto fue Amílcar Cabral", con lo cual tiene una relevancia muy importante en el continente africano y es uno de los referentes de todas las independencias de los países africanos".
Día de la Virgen de Luján: por qué se celebra cada 8 de mayo y la relación con Cabo Verde
El día de la Virgen de Luján se celebra cada 8 de mayo en conmemoración de la coronación pontificia de la imagen de la Virgen que tuvo lugar en 1887 por el papa León XIII.
La historia de la Virgen de Luján se remonta al año 1630, cuando una imagen de la Inmaculada Concepción de María llegó desde Brasil al puerto de Buenos Aires. La imagen iba destinada a una hacienda en Santiago del Estero, pero al pasar por el río Luján, la carreta que la transportaba se detuvo misteriosamente y no pudo avanzar más.
Los transportistas se dieron cuentas que al quitar una de las imágenes de la virgen de la carreta, ésta se movía. Por este motivo, la pequeña imagen de 38 centímetros, de terracota pintada, allí se quedó y se convirtió en la Virgen de Luján. Allí se construyó una capilla para albergarla.
Manuel Costa de los Ríos fue un esclavo africano de la región de Cabo Verde que en 1630 fue testigo del milagro de la virgen y hoy se encuentra camino a su beatificación. En ese entonces, el Negro Manuel era propiedad de Bernabé González Filiano, administrador de la estancia a orillas del río Luján donde ocurrió el milagro, y éste lo encomendó el cuidado de la imagen.
En un pequeña capilla de barro y paja, Manuel recibía a los creyentes que se acercaban a venerar la imagen y ungía a los enfermos con el sebo de las velas para curar sus males. Cuando la estancia y la capilla cayeron en abandono, doña Ana de Matos pidió la imagen para llevarla a sus tierras, donde actualmente se levanta la Basílica de Luján, y pagó 250 pesos por Manuel para que continuara cuidando de la virgen. Manuel lo hizo hasta 1686 en que falleció, motivo por el cual él siempre se consideró “Ser de la Virgen nomás”, invocándola constantemente como su “Ama” y “Señora”.
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