Raúl Pérez denunció a los jueces de Casación
El titular del bloque del FpV en la Cámara de Diputados bonaerense presentó ante el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados y Funcionarios de la Provincia una denuncia contra los Jueces de la Sala I del Tribunal de Casación Penal, que absolvieron a un falso pastor, condenado en primera y segunda instancia por violación y corrupción de menores.
El legislador bonaerense Raúl Pérez quiere que se investigue si los magistrados de la Sala I del Tribunal de Casación Penal de la Provincia, Dres. Horacio Daniel Piombo y Benjamín Ramón Sal Llargues, incurrieron en mal desempeño en el ejercicio de sus funciones en la causa N° 18560 "Ávalos, Francisco s/ Recurso de Casación".
Los mencionados Magistrados absolvieron a un falso pastor, condenado en primera y segunda instancia por violación y corrupción de menores. El fallo se fundó en la condición social de las víctimas y porque tenían experiencia sexual previa.
Francisco Ávalos, pastor de la Iglesia Evangélica "Jesús es el Camino", ejercía su ministerio en la localidad de Parque San Martín, Partido de Merlo. El mismo fue condenado debido a que "por el año 2000 introdujo en sus fieles la idea de un inminente fin del mundo y que sólo se salvarían quienes engendraran hijos de él, por ser 'elegidas de Dios', y que encarnarían en figuras bíblicas. Ávalos citaba a sus 'elegidas' diciéndoles que debían mantener relaciones sexuales con él, y engendrar un hijo como una 'obra' para el mundo, ésa era su 'misión en la tierra'".
La sentencia agrega: "Las víctimas en la citada causa resultaron dos de las menores 'elegidas' por el Pastor para la salvación, Daniela Ruiz y Jésica Beatriz Díaz, de 14 y 16 años de edad al momento de los hechos respectivamente, quienes luego de mantener relaciones sexuales en varias oportunidades con Ávalos, tuvieron cada una un hijo del Pastor, tal como lo corroboran las pericias de análisis comparativo de ADN".
El 15 de marzo del año 2011, la Sala Primera del Tribunal de Casación Penal dictó sentencia, casando parcialmente la sentencia de grado, absolviendo libremente a Domingo Francisco Ávalos Gómez respecto de los delitos de corrupción de menor de edad calificado por intimidación, reduciendo la pena prácticamente a la mitad, o sea a nueve años y seis meses de prisión, accesorias legales y costas.
Los camaristas Horacio Piombo y Benjamín Sal Llargues indicaron en su voto que los abusos sexuales cometidos por el acusado no son "algo moralmente edificante, pero tampoco un quehacer aberrante" porque ocurrió con "mujeres que viven en comunidades en las que el nivel social acepta relaciones a edades muy bajas".